martes, 10 de abril de 2012

Rojjjjo

Llevo algo así como 13 años de poesía en mi espalda
y a la vez,
un cartel en la frente que expresa
que para ser feliz,
debo dejarla.

Y es que claro está,
Ya no me sirve ser tan etérea,
por primera vez en años
creo que Oliverio anda errante.

Todo parte por mi extrema facilidad de ser volátil
pero así sin más, esta vez,
(y por primera) si me importa un pito

Una cosa lleva a la otra,
un día te levantás y sabés que no servís para el amor
porque de nada te sirve vivir entre nubes
si a dos metros de altura
no encontrás
(con dolor en el alma, y en contra de mis principios lo expreso)
con quién hacer el amor volando

Y es que cuando lo encontrás,
lo que te enamora de el,
es su extrema facilidad de situarse en los aires
recubierto por una espesa bruma
que te hace soñarlo, hasta despertarte agotada,
envuelta en una cinta roja.

lunes, 2 de abril de 2012

Nocturno

Vengo luchando con los fantasmas del recuerdo.
Existen noches en que salgo victoriosa
y no te sueño.
Ayer volvieron los espectros,
mala idea verte anoche,
mal augurio
dormiste de nuevo en mi
c a m a.

jueves, 29 de marzo de 2012

Te guardé

Ayer hablé de vos, cinco, tres, un minuto y medio, pero decidí callar… En esos minutos, comenté, pasás por acá.
Hoy encontré en mis borradores algo que escribí hace bastante tiempo, y aunque me sienta terrenal y básica, me sorprendió a mi misma que ese día fui casi una vidente:

“En bocetos voy guardando, nuestros ocho años de diferencia, tu amor por los instrumentos, los viajes y led zeppelin. Escondo en borradores tu pasión de músico, y ese acento extraño que te acompaña a todos lados. Camuflo mis ganas. Si hay una certeza es que nos gustamos, con el significado que cada letra del abecedario le dió a la palabra, con el compromiso que tanto miedo tenemos de asumir, con total certeza, con igual disimulo.
Entrar a tu mundo es sin dudas lo que me enamora, lo que nos hace iguales y la vez tan distintos.
Soy la seria, lo sabemos. Los personajes de tus libros te hicieron volatil, tan volatil que yo cuando estoy a tu lado me siento una mujer pegada al piso, de esas que jamás se despegan más de dos metros de la acera helada. Porque a veces con eso basta, para qué volar si quedarse ahí quieta puede ser el premio.
Nunca parecemos hablar de lo mismo, pero en bocetos te guardo.
Y desde ya te aviso, cuando explote todo esto, andá a saber dónde nos agarra."

lunes, 10 de octubre de 2011

Tblues.

Ese libro cambió mi vida, sabía que en nuestra historia era Midori, y aunque ella se quedara tranquila, aunque vos tan Watanabe pudieras expresar, " Eres muy bonita, Midori. y yo preguntara, - ¿Cuánto? La respuesta - Tan bonita como para hacer que las montañas se derrumben y el mar se seque" me dejaría vacía.
Porque desde un principio, yo entendí que uno "esta predestinado. Ni siquiera las cosas más triviales suceden por casualidad" y talvez, esa, sólo esa era una buena respuesta para verme con la mirada perdida, enamorada de tus fantasmas.
Sin embargo, cerré el libro, después de ver con tristeza el punto final, y decidí que no podía esperar la muerte de Naoko para sentirme amada, no podía darme el lujo de juntar las sobras, pero mucho menos aún, de considerar tu desamor cómo la única respuesta a mi futuro.

domingo, 9 de octubre de 2011

Rutina

Existen días en que me levanto cansada de mi cuerpo, mis dudas, mis aspiraciones. Cansada de saber ya, de ante mano cada mañana, cuales serán mis pensamientos, trabajo, e intrincadas planificaciones. Aborrezco cada amanecer, conocer mi teléfono, dirección, mi e-mail. Y hasta a veces por momentos me aburre saber a la perfección cuáles serán las caras, que alegrarán mi día.
Cada día antes de dormirme rezo en silencio, al rededor de un minuto. Pido levantarme, no reconocer mi cuerpo, no tener ni un solo vestigio de lo que siempre soy. Pido con fuerza desesperante, no recordar caras, números ni contraseñas. Levantarme y ser quién sea, cuerpo de anciana, niña, perro o león.
Pero no, mis plegarias son en vano, cada día, desde hace veintitrés años me levanto diariamente, miro mis dedos, toco mi pelo y suspiro sabiendo que durante todo el día, seré la misma. Con los mismos ideales, posturas, desamores.
Pero al llegar la noche, reitero en ese minuto, mi anhelación constante. Lástima, que como todo esto se ha vuelto, tan rutinario.

sábado, 1 de octubre de 2011

Lejanía.

Que el rencor se desvanezca
que la lluvia se lo lleve,
que se fundan en el viento
de este invierno tan caliente.
Que mi angustia se transforme
en un halo de esperanza
porque siempre es negativo
lo que marca la balanza
Y será que ya no espero
Otro signo más remoto
que el de tu vida y la mía
sin más que otro terremoto
Y te siento desgarrando
cada espacio de este cuerpo
porque ya no tengo nada
más allá de tu recuerdo
Nada tiene verdadero
nada expresa acostumbrado
a dejar en los andenes
este cuerpo abandonado
Y aunque intente deletrearlo
nada más incomprensible
que el dolor de tu mirada
ante los cuerpos apacibles
Esperamos la mañana
en este cuarto aniquilado
el amor se fue de viaje
pues ya estamos oxidados.
Ahora escucho a tu saliva
que desgarra, muerde, implora
que tiremos al vacío este amargo sentimiento
de tenernos desde siempre
nada más que aquel momento.
En que siempre permitimos
sólo darnos por vencidos
y te alejas de mi vida,
esta vez muy decidido.
Vomitando estas palabras
deseándote en silencio
implorándote callada
que te alejes ya del centro.
de este cuerpo inmaculado
desdichado, intempestivo
te llevaste la esperanza
sin saber por qué camino.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Dol.

Al final uno tiene que tener cierta lucidez y ser menos literario. La literatura es para escribir. Los amores imposibles son fantásticos, mucho mejor que los posibles, a los efectos literarios. A los efectos de la vida real NO, no tenés que enamorarte de la posibilidad de ser desdichado.