Ese libro cambió mi vida, sabía que en nuestra historia era Midori, y aunque ella se quedara tranquila, aunque vos tan Watanabe pudieras expresar, " Eres muy bonita, Midori. y yo preguntara, - ¿Cuánto? La respuesta - Tan bonita como para hacer que las montañas se derrumben y el mar se seque" me dejaría vacía.
Porque desde un principio, yo entendí que uno "esta predestinado. Ni siquiera las cosas más triviales suceden por casualidad" y talvez, esa, sólo esa era una buena respuesta para verme con la mirada perdida, enamorada de tus fantasmas.
Sin embargo, cerré el libro, después de ver con tristeza el punto final, y decidí que no podía esperar la muerte de Naoko para sentirme amada, no podía darme el lujo de juntar las sobras, pero mucho menos aún, de considerar tu desamor cómo la única respuesta a mi futuro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario