Nunca nos olvidaremos de los caras pálidas, de la lluvia, la ventana
no lograrán que olvidemos madrugadas ajenas
menos aún tantas propias.
Lo impropio no es más que lo alejado,
pero te veo con el fondo de nubes,
y te ves tan externo,
no sos más que un hombre, hombre y título
de hombre y de otras tantas cosas
título que no te dí, que robaste.
Actuás ajeno, relajado,
como quien roba una flor, despojado de toda culpabilidad
¿quién soy yo para juzgarte?
rompés tantas leyes, y no me importa,
no puedo tenerte y no,
quererte y no,
dejarte ser y no,
porque respeto y entiendo, debo optar por una.
como si la ley fuera algo más que penar lo que no nos gusta,
pero vos me gustás, dejémoslo ser.
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2 comentarios:
Ah, quién escribirá la historia
De lo que podría haber sido.
Será ésa, si alguien la escribe,
La verdadera historia de la humanidad.
Lo que hay es sólo el mundo verdadero,
No es nosotros, es sólo el mundo.
Lo que no hay somos nosotros, he ahí la verdad.
Soy quien fallé de ser.
Somos todos quienes nos supusimos.
Nuestra realidad es la que no conseguimos nunca.
(...)
En el alma, y con alguna verdad.
En la imaginación, y con alguna justicia.
En la inteligencia, y con alguna razón.
Yo a veces también sueño despierta. Dormida, es sólo pesadilla Joaquín.
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