Me acerqué a tu manera
de no estar en las cosas, de no saber nombres, días.
Para verme estar solo,
solo de todo entre mis manos
me acerqué a tí, cubriendo como supe
mi real presencia, que fuiste derramando
sobre la piedra, en muda libación.
Soy tu muerto implacable.
Soy el brillante bebedor de tu sombra.
Nada sobre mis labios dice el delirio
de guardarte, inocente de las noches,
como una imagen
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