Típicamente mente pueblerina
no tenía huevos para la oficina
subterráneo lugar de rutinaria ideología.
Romántica entonaba los poemas más brillantes
susurrándo al oído de mil representantes:
te amo, te odio, dame más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario