miércoles, 9 de julio de 2008
Cementerio-club.
Que bueno saber que en dos días, te miraré a los ojos, agarraré tu cara, y con mi sonrisa más simple y espontanea, te preguntaré sin perder la calma :
-Oye dime nene, ¿Adónde ves ahora algo en mí que no detestes?
Y esperaré que por primera vez tengas los cojones de callar, y no excuses una linda respuesta adornada, de simples cursilerías que me dejarán infeliz de volver a ver como sigue en pie tu cobardía,la misma que esperé que los años borren.
miércoles, 2 de julio de 2008
La tregua.
Lunes 11 de febrero
Solo me faltan seis meses y veintiocho días para estar en condiciones de jubilarme. Debe hacer por lo menos cinco años que llego este cómputo diario de mi saldo de trabajo. Verdaderamente ¿preciso tanto el ocio? Yo me digo que no, que no es el ocio lo que preciso sino el derecho a trabajar en aquello que quiero, ¿Por ejemplo? el jardín quizá.
-
Como este blog lo utilizo para escribir cosas que considero interesantes, o simplemente pensamientos que mi cerebro vomita,y teniendo claro que aún si bien lo intento, no siento con los puños, con las manos, con los dedos, con la birome, la pluma o el teclado, por lo que nunca podré lograr en alguien, ni un uno por ciento de lo que el logra en mi. Sigo leyendo al hombre que siento que amo, y soy consciente de los 69 años que me lleva. Hace diez minutos por primera vez, me decido a dejar de lado su poesía para comenzar a leer una de sus novelas (de la cual dejo el comienzo), no tengo demasiadas cosas más para acotar, salvo que estoy de vacaciones, y entre los fallos, jurisprudencias y códigos, lo descuido, cosa que me molesta
Pero hoy no Mario hoy vuelvo a ser solo tuya.
Solo me faltan seis meses y veintiocho días para estar en condiciones de jubilarme. Debe hacer por lo menos cinco años que llego este cómputo diario de mi saldo de trabajo. Verdaderamente ¿preciso tanto el ocio? Yo me digo que no, que no es el ocio lo que preciso sino el derecho a trabajar en aquello que quiero, ¿Por ejemplo? el jardín quizá.
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Como este blog lo utilizo para escribir cosas que considero interesantes, o simplemente pensamientos que mi cerebro vomita,y teniendo claro que aún si bien lo intento, no siento con los puños, con las manos, con los dedos, con la birome, la pluma o el teclado, por lo que nunca podré lograr en alguien, ni un uno por ciento de lo que el logra en mi. Sigo leyendo al hombre que siento que amo, y soy consciente de los 69 años que me lleva. Hace diez minutos por primera vez, me decido a dejar de lado su poesía para comenzar a leer una de sus novelas (de la cual dejo el comienzo), no tengo demasiadas cosas más para acotar, salvo que estoy de vacaciones, y entre los fallos, jurisprudencias y códigos, lo descuido, cosa que me molesta
Pero hoy no Mario hoy vuelvo a ser solo tuya.
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