Ahora, cuando nos patrullás con tu mirada parecemos los limones más agrios de la frutera, no podés creer que fuimos sus únicos amores.
No te es fácil imaginar a esa hija del rock´n roll en este club hiriente del centro, entre botellazos.
Pero el invierno fué muy frío para el amor y para los enamorados.
No es fácil imaginarla en este caos infantil, pero el invierno fué helado para la esperanza, helado desde siempre.
Indio Solari